martes, 17 de enero de 2012

Más radioaktivität

Ya comenté que las noticias acerca de radioactividad localizada aquí y allá son constantes. Nunca a un nivel que nos mate directamente, pero a veces sí lentamente.

El último caso es curiosísimo. Resulta que en un edificio nuevo construido en Nihonmatsu tras el accidente, y en el que mayoritariamente se alojaban desplazados de la zona de exclusión, las mediciones de radiactividad eran mayores en el interior que en el exterior.

Tras un análisis mas detallado, se comprobó que la radiación, de hasta 1,24 microsievert por hora, procedía de la misma estructura del edificio. Tirando del hilo se descubrió que una cantera próxima a la central dañada, en Namie, había seguido trabajando, extrayendo rocas, triturándolas y vendiéndolas para hacer hormigón y cemento, hasta el momento en que gobierno decretó la zona de exclusión.

El presidente de la compañía que explota la cantera se ha disculpado, y ha añadido que el gobierno no indicó la obligación de realizar controles de radiación a la roca y la arena. Esa compañía vendió 5000 toneladas de su producto contaminado a otras 19 compañías. De ellas, se ha investigado a un par y se ha descubierto que vendieron cemento realizado con esas piedras a más de 200 compañías de construcción, y no hay  datos sobre qué hicieron las otras 17.

Las 200 compañías referidas emplean sus productos en la construcción de casas, carreteras y otras estructuras, con lo que podemos tener cesio radiactivo repartido por todo el país, ya que se está investigando qué hicieron  otras 9 canteras en la misma situación. Haced las cuentas y veréis que los resultados son mareantes. Es bien cierto eso del ventilador, ¿eh? Parece lo de las subprime. En lugar de tener toda la porquería en un sitio, se reparte a trocitos por todas partes, y así todo el mundo tiene un poco. Al menos han reducido el cesio en algún sitio, que algo positivo hay que encontrar siempre en todo, ¿no?

3 comentarios:

  1. Joder, me da la sensación que en muchos aspectos está habiendo mastante mala fe con respecto a la gestión del desastre...

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  2. Hombre, mala fe no sé, pero que aquí siguen a lo suyo aunque caigan rayos y centellas, te lo puedo asegurar.

    Otro ejemplo son las setas. Necesitan humus para crecer. Hay "granjas" de setas, y a ver si adivinas de dónde importan el humus... pues si, de zonas contaminadas, con lo que la radiactividad pasa a las setas.

    ¿Porqué comprar ese humus? Quizá porque eran los proveedores habituales, pero también puede ser que desde marzo fueran los más baratos, quien sabe.

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