Hoy ha sido un día de lo más completo. Primero me he ido al
Instituto Cervantes, que hoy estaban de celebración. Entre otras cosas he visto la flamenca actuación de mi amiga Sayuka, una chica muy guapa y muy simpática que conocí casualmente en el tren.
Luego me fui a ver el
Gundam de Odaiba, que ya tocaba. Aproveché para tomar unas fotos desde la parte trasera del
Yurikamome, que la delantera ya la tengo muy vista. El robot, muy majo y grandote. Como llegué ya haciéndose de noche, ví los efectos de luz, aunque en el rato que estuve no soltó humo por las toberas, aunque al menos movió la cabeza.
Por último, dirigí mis pieses a un centro comercial inmenso que está allí mismo, llamado
Aqua City, y que tiene una estatua de la libertad al lado. En la zona de restaurantes hay un pequeño
museo del ramen, en el que se han reunido varios restaurantes de diversas localidades japonesas, cada una con su estilo. Finalmente he elegido el típico de Tokio, que curiosamente aún no había probado.
Puedo prometer y prometo que eso era el auditorio del Instituto Cervantes en plena actuación flamenca. Siento la calidad de la imagen, pero mi camaramóvil no da más de sí cuando no hay iluminación.
Domo arigato, mister roboto.
Y también por detrás.
Aquí los chefs vendiendo las excelencias de sus creaciones.
Y el que finalmente fue uno conmigo.